Comer saludable no es comer menos,: es aprender a elegir mejor.
Fecha de publicación
27 sept 2026


Una alimentación saludable no debería sentirse como un castigo. Se trata de aprender a combinar los alimentos, escuchar al cuerpo y construir hábitos que podamos sostener en el tiempo.
Durante muchos años nos hicieron creer que para cuidarnos teníamos que comer poco, eliminar alimentos o vivir contando calorías. Pero una alimentación equilibrada puede ser abundante, rica, colorida y placentera.
Un plato completo puede incluir una buena porción de proteínas, como pollo, pescado, huevos o legumbres; muchas verduras de distintos colores; una porción adecuada de hidratos de buena calidad, como arroz, quinoa, papa, batata o legumbres; y grasas saludables, como aceite de oliva, palta, semillas o frutos secos.
Pero alimentarnos bien va mucho más allá de lo que ponemos en el plato. También importa cómo comemos: sentarnos, bajar el ritmo, registrar el hambre y la saciedad y disfrutar sin culpa.
Mi propuesta desde Renacer Nutricional no es buscar la perfección. Es encontrar un equilibrio posible para cada persona, respetando su historia, sus gustos y su momento de vida.
Porque cuidarnos no debería ser una lucha con la comida. Puede ser una manera de mimar nuestro cuerpo y también nuestra alma.
Claudia Vivenza – Nutrición con alma y ciencia 🌿

Comer saludable no es comer menos,: es aprender a elegir mejor.
Comer saludable no es comer menos,: es aprender a elegir mejor.
Una alimentación saludable no debería sentirse como un castigo. Se trata de aprender a combinar los alimentos, escuchar al cuerpo y construir hábitos que podamos sostener en el tiempo.
Fecha de publicación
27 sept 2026
27 sept 2026
Durante muchos años nos hicieron creer que para cuidarnos teníamos que comer poco, eliminar alimentos o vivir contando calorías. Pero una alimentación equilibrada puede ser abundante, rica, colorida y placentera.
Un plato completo puede incluir una buena porción de proteínas, como pollo, pescado, huevos o legumbres; muchas verduras de distintos colores; una porción adecuada de hidratos de buena calidad, como arroz, quinoa, papa, batata o legumbres; y grasas saludables, como aceite de oliva, palta, semillas o frutos secos.
Pero alimentarnos bien va mucho más allá de lo que ponemos en el plato. También importa cómo comemos: sentarnos, bajar el ritmo, registrar el hambre y la saciedad y disfrutar sin culpa.
Mi propuesta desde Renacer Nutricional no es buscar la perfección. Es encontrar un equilibrio posible para cada persona, respetando su historia, sus gustos y su momento de vida.
Porque cuidarnos no debería ser una lucha con la comida. Puede ser una manera de mimar nuestro cuerpo y también nuestra alma.
Claudia Vivenza – Nutrición con alma y ciencia 🌿